Además, uno de los modelos más transformadores en el desarrollo personal y profesional es el círculo de influencia y participación de Stephen CoveyEste modelo te ayuda a enfocar tu energía en aquello que realmente puedes cambiar, en lugar de agotarte en lo que no puedes controlar. Este artículo destaca este concepto y muestra cómo puedes aplicarlo en tu vida personal y profesional.
¿Qué es el círculo de influencia?
Además, el círculo de influencia es un concepto que visualiza dos círculos concéntricos. El círculo exterior, más grande, representa el círculo de la preocupación: todo aquello que te afecta, te inquieta o te interesa. El círculo interior, más pequeño, representa el círculo de la influencia: aquello sobre lo que realmente tienes control y que puedes cambiar.
Además, la mayoría de las personas distribuyen su energía mental entre ambos ámbitos. Les preocupa la situación económica, su jefe, el coronavirus y lo que sus compañeros piensan de ellos. Estos son asuntos que les incumben, pero no siempre están dentro de su ámbito de influencia.
En consecuencia, el resultado es frustración y una sensación de impotencia. Te sientes víctima de las circunstancias en lugar de dueño de tu propio destino.
Stephen Covey y los siete hábitos
Además, Stephen Covey introdujo este modelo en su influyente libro «Los siete hábitos de la gente altamente efectiva». Este libro es una obra clásica en la literatura sobre gestión y desarrollo personal.
Además, Covey sostiene que la primera característica de las personas eficaces es que son proactivas: se centran en su círculo de influencia y trabajan para ampliarlo mediante acciones positivas.
Las personas reactivas hacen lo contrario: se centran en su círculo de preocupaciones y sienten que cada vez tienen menos control. Su círculo de influencia se reduce.
Además, según Covey, este cambio fundamental de reactivo a proactivo es esencial para la eficacia y la felicidad.
Círculo de preocupación frente a círculo de influencia
Es importante comprender la diferencia entre ambos círculos. Tu círculo de preocupación incluye todo aquello que te interesa o te afecta: problemas climáticos, política, economía, lo que los demás piensan de ti, enfermedades en la familia, plazos de entrega en el trabajo.
Además, tu círculo de influencia abarca aquello sobre lo que realmente puedes hacer algo: cómo reaccionas, qué aprendes, tu actitud, tu esfuerzo, tus límites, las relaciones que construyes y las metas que persigues.
Una idea importante: gran parte de lo que te preocupa no está dentro de tu círculo de influencia. No puedes controlar el clima. No puedes controlar a tu jefe. Además, no puedes cambiar a los demás. Todos estos son asuntos que te conciernen, pero que están fuera de tu círculo de influencia.
Además, las personas eficaces reconocen este límite y dedican su energía a lo que realmente importa: su círculo de influencia.
Pensamiento proactivo frente a pensamiento reactivo
Pensar de forma proactiva significa actuar en función de tu responsabilidad y capacidades. Ves lo que puedes hacer y lo haces, independientemente de las circunstancias.
En resumen, un ejemplo: recibes críticas de tu jefe. Una persona reactiva se siente herida, piensa que el jefe es cruel y no hace nada. Una persona proactiva pregunta qué es lo que está mal específicamente, aprende de ello y mejora.
El pensamiento reactivo implica que te ves a ti mismo como una víctima de las circunstancias. Tu comportamiento está determinado por lo que hacen los demás, por el clima, por tu estado de ánimo.
Además, el pensamiento proactivo te da libertad. Tu comportamiento surge de tus valores y metas, no de las circunstancias.
El círculo de influencia en el lugar de trabajo
Gestionar tu círculo de influencia también es una herramienta poderosa para Gestión del estrés en el lugar de trabajoAl centrarte en lo que puedes cambiar, reduces la sensación de impotencia y el estrés.
Sin embargo, en el trabajo se observa mucho comportamiento reactivo. La gente se queja de su jefe, de sus compañeros, de sus tareas, de su salario. Se sienten víctimas de su situación.
Un empleado proactivo hace algo diferente. Acepta lo que no puede cambiar (su jefe es como es), pero se centra en lo que sí puede: desempeñar mejor su trabajo, mejorar sus habilidades, fortalecer sus relaciones con sus compañeros y trabajar en su propio desarrollo.
Por lo tanto, esta diferencia se refleja en los resultados. Los empleados reactivos tienen un desempeño deficiente y están insatisfechos. Los empleados proactivos, en cambio, tienen un buen desempeño y se sienten cómodos gracias al impacto que generan.
Es interesante: al trabajar dentro de tu círculo de influencia, este crece y tu influencia aumenta. Si te enfocas fuera de ese círculo, tu círculo de influencia se reduce.
Como gerente trabajando con el modelo
Inmersiones, gerentePueden sacar mucho provecho de este modelo en su liderazgo. En primer lugar, les ayuda a limitar su propia frustración: aceptan lo que no pueden cambiar en su organización y se centran en aquello en lo que sí tienen influencia.
En segundo lugar, te ayuda a motivar a tu equipo a pensar en grande. En lugar de escuchar sus frustraciones sobre lo que la organización está haciendo mal, puedes ayudarlos a reconocer su círculo de influencia y a participar activamente dentro de él.
En tercer lugar, puedes brindar a tu equipo información clara sobre lo que está y no está a su alcance, para que puedan trabajar con mayor eficacia. Esto reduce la frustración y aumenta el rendimiento.
Muchos equipos que comprenden y aplican este modelo se vuelven significativamente más productivos y felices.
Errores comunes
Sin embargo, un error común es decir: «No puedo cambiar esto, así que no haré nada». Este no es el objetivo del modelo. El objetivo es concentrar tu energía en lo que sí puedes hacer, aceptando lo que no puedes.
Otro error es sobrevalorar tu círculo de influencia. Puede que tengas más influencia de la que crees, pero estás lejos de tenerlo todo bajo control.
Por otro lado, un tercer error consiste en usar el modelo como excusa para la pasividad. Es decir: «No puedo cambiar eso», pero sin intentarlo realmente. Esto genera más impotencia, no menos.
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Aun así, entrenando con Kenneth Smit
Kenneth Smit aborda el círculo de influencia en la formación como Influencia efectiva en Gestión del tiempo y la vidaEn estos cursos de formación, aprenderá a aplicar este modelo en situaciones prácticas.
Al comprender mejor tu círculo de influencia, logras un mayor control sobre tu situación y tu vida. Te sientes más fuerte, con más poder, y tu eficacia aumenta porque concentras tu energía en lo importante.
Además, esta es una de las ideas más transformadoras que las personas extraen de la formación.
Preguntas frecuentes sobre el círculo de influencia
El Círculo de Influencia es un modelo de Stephen Covey que distingue entre aquello que puedes influir y aquello que simplemente te preocupa. Al concentrar tu energía en tu círculo de influencia, aumentas tu eficacia y reduces el estrés relacionado con aquello que no puedes cambiar.
Así pues, el círculo de preocupación abarca todo aquello que te inquieta: la economía, el clima, la política, el comportamiento de los demás. El círculo de influencia es más reducido y contiene únicamente aquello sobre lo que puedes actuar. Las personas eficaces se centran en su influencia, no en sus preocupaciones.
Como gerente, ayudas a tu equipo a centrarse en lo que pueden influir. Cuando los empleados se quejan de asuntos que escapan a su control, les preguntas: ¿qué puedes hacer tú mismo al respecto? Esto fomenta la responsabilidad y evita una cultura de victimismo. También es valioso para tu propio beneficio. gestión del tiempo.
Además, tu círculo de influencia crece cuando actúas de forma proactiva. Al asumir responsabilidades, mostrar iniciativa y obtener resultados, te ganas más confianza e influencia. El comportamiento reactivo (quejarse, esperar, culpar) en realidad reduce tu círculo de influencia. Por lo tanto, todo comienza con la decisión de ser proactivo.
El Círculo de Influencia tiene su origen en el libro «Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva» de Stephen Covey, específicamente en el primer hábito: ser proactivo. Este modelo es uno de los conceptos más aplicados de dicho libro y se utiliza en todo el mundo en la formación de directivos y líderes.
El círculo de influencia es una herramienta poderosa para efectividad personal — te ayuda a concentrarte en lo que *puedes* influir.