El desarrollo personal y tener más tiempo es una resolución que se escucha con frecuencia. Uno que me gustaría aplaudir. Al comienzo de cada año, hacia el final del primer mes, pregunto a la gente hasta qué punto están con sus propósitos de Año Nuevo. Si funciona. Si ya han avanzado. Normalmente recibo comentarios de que alguien ha vuelto a caer en su antiguo patrón.
Muy comprensible en sí mismo. Persistir en un cambio requiere mucho esfuerzo y la perseverancia es simplemente difícil. Los viejos patrones acechan y, antes de que te des cuenta, estás haciendo "lo" como de costumbre otra vez. Pero lo que mucha gente no se da cuenta es que no sólo la perseverancia es un factor de atención, sino también el comienzo. Porque ¿cómo empiezas? Un enfoque adecuado es el motor de su éxito. También tenga en cuenta que el cambio real requiere tiempo. Y ese desarrollo personal no ocurre de un momento a otro.
Un buen comienzo para hacer que un cambio sea sostenible es determinar por qué esto es tan importante para usted. ¿Qué quieres sacar de esto? Además, es bueno reflexionar sobre sus propios valores fundamentales. ¿En qué eres bueno? ¿Qué necesitas hacer para que el cambio sostenible sea exitoso? Alguien que tiene dificultades para decir que no necesita un enfoque diferente que alguien a quien le gusta empezar algo pero le resulta difícil terminarlo.
Saber dónde se encuentran tus cualidades fundamentales te ayuda a tomar las decisiones correctas en tu desarrollo personal. En Kenneth Smit podemos ayudarte con esto, por ejemplo creando uno perfil de personalidad. Esto proporciona información inmediata, permitiéndole tomar medidas inmediatas para hacer de este año su año.
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Año y paso a paso hacia el crecimiento personal
El desarrollo personal no comienza con grandes saltos, sino con pequeños pasos constantes. Se trata de reflexionar conscientemente sobre lo que se quiere lograr y dedicarle atención diaria. Por ejemplo, empieza por anotar tres objetivos concretos para el próximo mes. Asegúrate de que sean objetivos medibles: no digas «Quiero mejorar mis presentaciones», sino «Daré dos presentaciones este mes y pediré retroalimentación».
Lo que muchos profesionales subestiman es el poder de la reflexión. Dedica diez minutos al final de cada semana a repasar. ¿Qué salió bien? ¿Con qué tuviste dificultades? ¿Qué situaciones te dieron energía y cuáles te la agotaron? Al reconocer este patrón, podrás tomar decisiones más acertadas respecto a tu desarrollo personal.
El papel de tu entorno
Tu entorno influye enormemente en tu crecimiento. Busca personas que te inspiren y te desafíen. Un buen compañero de debate o mentor puede marcar la diferencia entre las buenas intenciones y el cambio real. En las organizaciones, observamos que los equipos que invierten activamente en el desarrollo mutuo crecen más rápido que aquellos donde cada miembro trabaja de forma aislada.
En Kenneth Smit, creemos que el crecimiento personal y el desarrollo profesional van de la mano. Ya sea que estés trabajando en tus habilidades de comunicación, cualidades de liderazgo o habilidades comerciales, todo comienza con la voluntad de invertir en ti mismo. Formación en gestión de próxima generación Te ayuda a concretar ese crecimiento personal y aplicarlo en tu práctica diaria.
Así pues, haz de este año un año personal. No intentando cambiarlo todo de golpe, sino eligiendo conscientemente dónde centras tu atención. La mejor inversión que puedes hacer es en ti mismo.