Desde los albores de nuestro mundo, ha habido muchos líderes inspiradores. Líderes de quienes nosotros, como gerentes (de ventas) o vendedores, podemos aprender muchísimo.
En lugar de reinventar siempre la rueda, es increíblemente interesante observar qué personas icónicas sirven como modelos para resolver ciertos problemas y desafíos.
Hoy les presentamos algunos ejemplos. ¿Tienen ustedes algún otro ejemplo inspirador? ¡Háganoslo saber!
Sabios y Sun Tzu: conócete a ti mismo y a tu oponente.
Sunzi, en neerlandés Sun Tzu, fue un general chino que vivió alrededor del año 500 a. C. Se le considera uno de los fundadores de la guerra, y sus ideas aún son leídas por oficiales y mandos militares.
Sun Tzu es conocido por sus innumerables dichos, tan sencillos como poderosos. Quizás el más bello de todos sea: «Si conoces al enemigo y a ti mismo, no tienes por qué temer el resultado de cien batallas». Una lección muy sabia.
Conoce a quién tienes enfrente en los lanzamientos y conversaciones. Conoce qué impulsa y qué espera el oponente. Y conócete a ti mismo.
Sepa qué puede y qué no puede hacer. Si lo logra, la mitad del trabajo ya está hecho y no tendrá que temer al resultado. Si desea aprender más de Sun Tzu, lea el libro «El arte de la guerra».
Mandela: no hay lugar para la venganza y la amargura
Mandela es una leyenda, no cabe duda. Si bien ha sido criticado en algunas partes del mundo, por ejemplo por su relación con Fidel Castro, adentrarse en la vida de Mandela garantiza inspiración.
Por ejemplo, ¿qué decir de la brillante afirmación “Siempre parece imposible, hasta que se hace”, que apela especialmente a la imaginación en el panorama de las empresas emergentes, los innovadores y los disruptores?
Sin embargo, la lección que Mandela, como ningún otro, dio al mundo se refiere en particular a los sentimientos de venganza que son inherentes a la humanidad.
Estar encerrado durante décadas y luego estar dispuesto a cooperar con sus torturadores después de su liberación es un nivel de perdón que no muchas personas emularán.
Una lección sabia. En nuestra profesión, ya seas gerente o vendedor, no hay lugar para sentimientos de venganza o amargura.
Mantén siempre una buena relación con tus clientes y contactos, incluso si eligen a otra parte. Son innumerables las veces que una buena relación puede derivar en una gran colaboración.
Mao: el miedo es contraproducente
Mao es quizás uno de los líderes más aterradores que el mundo haya conocido. Un dictador, y al mismo tiempo, todavía venerado por muchos chinos. Se estima que Mao fue responsable de la muerte de entre 40 y 70 millones de personas.
La sociedad bajo el régimen de Mao se caracterizaba por un miedo profundo. Un miedo que tuvo un efecto paralizante. Un miedo que lleva a personas inteligentes a optar por soluciones subóptimas.
Podemos aprender de ello. El miedo también suele prevalecer en el mundo empresarial actual: miedo al jefe, miedo a las consecuencias de las acciones. Esto lleva a los empleados a tomar decisiones equivocadas (a la defensiva) simplemente para ir a lo seguro. Y eso, a su vez, es completamente contraproducente.
Gandhi: La paciencia es una virtud
Concluimos nuestra lista de grandes figuras y líderes famosos con Mahatma Gandhi, el político indio que dedicó su vida a una India independiente y a la reconciliación entre cristianos y musulmanes.
La principal huella que Gandhi dejó en la historia fue la de la resistencia no violenta.
Pero lo que quizás caracteriza aún más a Gandhi es su paciencia. La paciencia férrea para lograr el cambio sin violencia.
En nuestra profesión, la paciencia también es fundamental. Especialmente en los procesos de venta, la frustración puede aparecer cuando el proceso se prolonga durante meses. Nunca pierdas la paciencia y no te dejes presionar para interrumpir el proceso. Presionar rara vez te llevará al éxito.