Todos negociamos, casi a diario. En el trabajo, pero también en privado. Negociamos sobre la cena, quién hará las compras, cuál será el destino de vacaciones. Pero también negociamos sobre nuestros salarios, sobre negocios, sobre la división de tareas dentro de los proyectos. Nosotros, los holandeses, con nuestra mentalidad de pólder, somos verdaderos negociadores. Negociar Determina en gran medida lo que obtenemos de nuestras vidas y lo fuertes que somos. Y, sin embargo, para muchas personas es muy difícil. ¿Qué hace que alguien sea un excelente negociador? Hemos enumerado una serie de funciones para usted que también puede utilizar para mejorar sus propias habilidades de negociación.
Puede planificar negociaciones por fases
Muchas personas tienen la idea de que les "sucede" una negociación y que no es posible una estructura o planificación clara. ¡El mejor farol gana! Nada podría estar más lejos de la verdad. Especialmente si no está completamente seguro de sí mismo durante las negociaciones, la preparación vale su peso en oro. Una negociación tiene aproximadamente 5 fases que puedes explicar con antelación.
1. Preparación
Prepararse bien para la entrevista es fundamental. ¿Con quién estás hablando, qué se puede encontrar ya (en línea) sobre la persona, a quién puedes pedirle información dentro de tu red, cuáles podrían ser posibles escenarios para la conversación? Todos estos son puntos sobre los que puedes leer.
2. El tema
¿Cuál es el tema de la negociación, la disputa? Intenta descubrir y analizar lo más rápido posible durante la conversación de qué se trata el núcleo de la negociación. Puedes elaborar varios escenarios con antelación para estimarlos y prepararte de forma óptima.
3. Pólder
Una vez que la disputa esté clara, es necesario comenzar a tender puentes. Asegúrese siempre de tener claros sus propios límites de antemano. No te dejes llevar en la negociación y puedes terminar cediendo demasiado. El pólder debe ser aceptable para ambas partes para lograr un buen resultado.
4. De acuerdo
Si tienes la sensación de que hay un acuerdo, debes intentar concretarlo lo más rápido posible. No seguir negociando o profundizando en los detalles puede crear nuevas barreras.
5. Evaluación
Evalúe la negociación usted mismo. ¿Qué salió bien? ¿Estás satisfecho con el resultado y qué podrías haber hecho mejor?
Características de un gran negociador
Analizar a un negociador exitoso puede resultar muy inspirador. En Kenneth Smit entramos en contacto con muchos tipos de negociadores. Hemos enumerado una serie de habilidades comunes para usted.
Sincero respeto y empatía.
Tipos rápidos que quieren salirse con la suya, así es como vemos a menudo a los negociadores. Equivocadamente, porque no hay lugar para la reacción durante las negociaciones. Los principales negociadores se caracterizan por una actitud genuinamente respetuosa en la que intentan empatizar con el oponente. Sólo empatizando se llegará al acuerdo deseado.
Abierto y honesto
Por muy tentador que sea, no es prudente retener información o ser deshonesto durante una negociación. Ponga las cartas sobre la mesa tal como están, sea abierto y honesto acerca de la situación. Al utilizar este enfoque, su oponente verá que realmente quieren encontrar una solución juntos y están buscando una solución común.
Paciente y disciplinado
Negociar requiere una enorme cantidad de paciencia y disciplina. Hay que prestar atención constantemente y ser capaz de afrontar procesos que pueden tardar meses, si no años. ¿Qué pasa con los cambios políticos importantes, como el sistema de atención médica en Estados Unidos? Se necesitan años, si no décadas, para llegar a un acuerdo en este tipo de negociaciones.
Sentido de responsabilidad
Si no se siente responsable del resultado, no es la persona adecuada para llevar a cabo la negociación. Entonces serás demasiado fácil o demasiado rígido. Debe tener un sentido personal de responsabilidad por el resultado. Por ejemplo, el destino de los empleados, en el caso de un empresario que vende su empresa.
Relativizar
Por último, y no deja de ser importante, también debe haber la necesaria dosis de humor durante las negociaciones. En muchos casos es bueno poder poner las cosas en perspectiva, especialmente en negociaciones lentas.